“Durante cuatro años el gobierno nos ha dado cátedra de cómo hacer mal las cosas”

La diputada María José Hoffmann calificó como “innecesario” el frenesí legislativo impulsado el gobierno de cara al último mes de discusión antes del cambio de gobierno, programado para el 11 de marzo.

Al respecto, la parlamentaria gremialista -quien obtuvo la primera mayoría electoral en el nuevo distrito Quinta Costa- sostuvo que “es bien legítimo que el gobierno quiera dar cursos a sus proyectos, se entiende bien de esa manera. Pero los proyectos aprobados a la rápida, sin la debida discusión no son buenos, para que las cosas funcionen deben hacerse como corresponde y con tiempo. Y este gobierno nos ha dado cátedra en cómo hacer mal las cosas”.

De la misma forma, Hoffmann rechazó la intención de aumentar las sesiones durante enero sólo para discutir las urgencias legislativas impulsadas por el ejecutivo. “Esta maratón legislativa no conduce a nada, y siempre en la Cámara pagamos el pato. Por ejemplo, se nos están dando menos de dos semanas para discutir el proyecto de nuevo Ministerio de Ciencia, que de por sí es muy bueno para que el país crezca en innovación, tecnología y ciencias, siendo que en el Senado estuvo un año tramitándose. Todos podemos aportar de la misma forma y para tener un buen proyecto se necesita analizarlo bien, sin urgencias desesperadas”.

La diputada Hoffmann puntualizó también que el apuro legislativo ha llevado a tener que corregir proyectos que se aprobaron a la rápida, “la Ley de Inclusión que es una mala reforma, ya lleva dos misceláneas para poder arreglarlas, pero el gobierno sigue sin entender que para avanzar se deben tramitar bien los proyectos. Esta semana aprobamos rápidamente la ley de Identidad de Género, de Educación Superior, no puede sacarse todo a la rápida en el último mes legislativo antes del cambio de mando. Personalmente, me gustan las discusiones de los proyectos, pero es inaceptable que te quieran pasar la aplanadora, porque hoy el gobierno tiene mayoría en las Cámaras. Sólo espero que de una vez por todas la presidenta aprenda la lección que al apurar las cosas, estas salen mal”.